Jubilados y trabajadores preocupados por posible cierre de un sanatorio

Locales 27/05/2016
Rosario - Señalan que Pami quitó las cápitas destinadas para el sanatorio Nuevos Ayres “por una cuestión arancelaria” y para favorecer al hospital Italiano. Los abuelos no quieren atenderse en otro lado y denuncian que “160 personas pueden perder su trabajo”.

Hay preocupación en el Sanatorio de los Nuevos Ayres, ubicado en avenida Pellegrini al 1300. Los directores y profesionales señalaron a De 12 a 14 (El Tres) que Pami quitó las partidas presupuestarias a ese centro de salud y esto obliga a los jubilados a cambiar de lugar de atención y también de médico. Además, advierten que unos 160 trabajadores podrían perder su trabajo si el problema no se soluciona.

El doctor Antonio Bernaba, director del nosocomio, expresó en El Tres que “esta decisión es puramente política porque el hecho de que un paciente haya tenido un problema no justifica sacarnos la cápita de Pami y dejar afuera del ruedo laboral a 160 personas”.

El problema se originó por una intervención en el mes de enero que no alcanzaba a los presupuestos de la obra social. “Nosotros hicimos cinco pedidos de derivación porque se trataba de una cirugía que nos excedía en complejidad”, indicaron.

“Los neurocirujanos de Rosario no acordaban con Pami el valor de la cirugía, ese es el trasfondo de este hecho tan lamentable”, agregaron, sobre ese caso con desenlace fatal.

“Esto ocurrió en el mes de enero, y nosotros seguimos atendiendo durante enero, febrero, marzo, abril y mayo, un promedio de 250 internaciones mensuales, entre 4 mil y 5 mil consultas mensuales, lo cual demuestra que estamos aptos”, destacó uno de los profesionales que están al frente del sanatorio.

Y luego deslizaron: “Nos llama la atención que este retiro de las cápitas coincida con la apertura del hospital Italiano; sabemos que hay determinados intereses que tienen más poder que nosotros para acceder a estas cápitas”.

Los abuelos, por su parte, quieren seguir atendiéndose allí, donde tienen sus médicos y sus especialistas de cabecera. “No somos ganado, nos mandan de acá para allá; nosotros queremos seguirá acá porque estamos muy bien atendidos”, aseguro una jubilada.

 

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