El policía asesinado iba a ser testigo en el juicio contra un narco de Guadalupe

Policiales 20/07/2017 Por
Santa Fe - La justicia iba citar al suboficial para cuando se fije fecha en el Tribunal Federal por el funcionamiento de búnker de drogas que en 2016 fue desbaratado por agentes antinarcóticos.
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Una precaria vivienda de Larrea al 1700 del barrio Guadalupe Oeste, a la cual se accede por un pasillo angosto para así llegar a un búnker donde se conseguía marihuana y cocaína, fue la que denunció en 2015 el cabo Pablo Cejas en la Justicia federal de Santa Fe. Un año después, en marzo del 2016 se procedió al desbarate de ese búnker y en diciembre, la causa fue elevada a juicio al Tribunal Oral Federal.

Por ese caso, Cejas iba a ser citado como testigo en el juicio, que según indicaron fuentes judiciales tiene previsto efectuarse a fin de este año y así poner en el banquillo de los acusados a un pesado de aquella zona de la ciudad: Juan Carlos "Chunchi" Montenegro (36), quien controlaba aquel búnker de Larrea al 1700 y otro en Huergo al 3500, junto a otros dos narcos.

El mismo "Chunchi" es un conocido personaje del mundo del hampa santafesino y también del ámbito tribunalicio. Con un metro setenta de alto, pelo negro, tez morena y un tatuaje de San La Muerte en el pecho se lo identifica como quien entre 2014 y 2016 operó en la zona a través de la venta de estupefacientes mediante el control de una pequeña y heterogénea banda que respondía a él. Ese mismo hombre fue quien Cejas denunció como quien tenía su búnker en Guadalupe Oeste, donde también vivía su expareja, Yanina Z., también procesada por comercialización de drogas.

Pero no solo el cabo fallecido que prestaba servicios en el Departamento de Operaciones (D-3) fue quien levantó la voz sobre el accionar delictivo y violento que ejercía el "Chunchi" y su banda en el barrio, sino que en 2014, una denuncia anónima recepcionada en la Seccional Octava ya daba cuenta de lo que pasaba en la vivienda de Larrea al 1700.

El caso fue investigado por pesquisas de la Brigada Operativa Departamental I (Dirección General de Prevención y Control de Adicciones) y estuvo bajo la conducción del fiscal federal, Claudio Kishimoto, quien en marzo del año pasado solicitó al juez Francisco Miño el pedido de allanamiento.

Tras la orden del juez, un grupo de pesquisas, acompañados por agentes de la Tropa de Operaciones Especiales irrumpieron, el 19 de marzo, en dos domicilios que se encontraban en Larrea al 1700, donde se encontraba el búnker.

El resultado del operativo terminó dando con una gran cantidad de estupefaciente fraccionado para la venta. En total, los peritos cotejaron 244,60 gramos de marihuana, 2.597 gramos de cocaína y una suma total de $8.194.

Pero el desbarate de la banda del "Chinchu" no iba a culminar allí. Es que del búnker de Huergo al 3500, los pesquisas secuestraron 1 kilo y 650 gramos de cocaína distribuida en 1.614 dosis listas para su venta y 1 kilo 660 gramos de marihuana, en 161 envoltorios fraccionados y en trozos compactos.

En tanto, el secuestro incluyó, entre otros elementos, un arma de fuego –9 milímetros– y una granada, lo cual determinó el poderío del "Chunchi", el narco denunciado por el cabo Pablo Cejas, hoy muerto en un episodio que sigue siendo investigado.

Fuente: Uno - Sin Mordaza

 

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