Tres ladrones se llevan armas de fuego en una violenta entradera

Nacionales 03/05/2016
Rosario - Barrio Azcuénaga. Amenazaron con un revólver al dueño de casa, que estaba con su hija pequeña en brazos. Al cabo de 15 minutos huyeron con el botín.

La misma casa de barrio Azcuénaga donde hace siete años murió un vecino un paro cardíaco luego de una violenta entradera volvió a ser blanco de un atraco. Ayer a media mañana tres hombres armados redujeron al actual ocupante de la casa y los albañiles que realizan reformas en el inmueble para apoderarse de una escopeta y una pistola que el dueño de casa guardaba en la planta alta.

Escombros, piedras, cemento, arena. La típica postal de una casa en refacción se observaba ayer en una casa ubicada en la esquina de Roullión y Sucre, en el tradicional barrio Azcuénaga. Aprovechando la situación de ingreso y egreso permanente de obreros y materiales, tres hombres armados ingresaron al inmueble y sorprendieron a tres albañiles jóvenes, los maniataron con alambres y los llevaron a un cuarto del patio.

"Eran las 10.30 más o menos. Tenían dos pistolas y un revólver. Estuvieron unos 15 minutos y se fueron. Al dueño de casa lo sorprendieron cuando bajaba con su hija por la escalera. Los vecinos dicen que llegaron y se fueron en un auto blanco, pero no se sabe qué marca", relataron los trabajadores.

Mientras el dueño de casa atendía a efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI), un vecino recordaba el trágico hecho en el cual perdió la vida de don Mariano Luppo, de 85 años, que el 29 de octubre de 2009 murió luego de una violenta entradera en la misma casa (ver aparte).

"Esto no da para más. El problema es que tenemos una mafia acá y la policía lo sabe. Los conocen bien y no hacen nada", dijo un vecino que prefirió no dar su nombre.

Traumático. Juan, un ciudadano cubano que vive en la planta alta de la casa junto a su mujer y sus dos hijos, contó el traumático momento que vivió mientras bajaba por la escalera con su hija de dos años y su madre. "Uno me encara y me apunta a mí y a la nena con un (revólver) 38. Me pidió que me quedara tranquilo porque si no me quemaba. Entraron, revolvieron todo y se llevaron las armas, plata casi no había. Para mí tenían un dato, vinieron directamente a buscar las armas", sospechó la víctima.

Los ladrones sustrajeron una escopeta calibre 12/70 y una pistola calibre 9 milímetros, armas que Juan tiene registradas y una de las cuales utiliza en la caza deportiva.

Finalmente recordó el fallecimiento del abuelo de su mujer, a quien según él mataron a golpes. "Ya venimos de atrás con los problemas. Todos hablamos de la policía. Esto no pasa por ahí. En todo momento tenían un 38 montado, nuevo, impecable y otra arma que no pude ver bien, que también parecía nueva. Eso no se compra así nomás. ¿De dónde salieron esas armas?", se pregunto finalmente Juan, quien comparó los miles de trámites que debió hacer para obtener los permisos del armamento que le robaron.

Fuente: La Capital

 

Te puede interesar

 

Te puede interesar