Seis personas heridas en un irracional ataque a balazos con trasfondo narco

Rosario - El hecho habría sido en venganza por un supuesto accidente de tránsito, pero para la policía algo se esconde detrás de la emboscada.
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Una violenta balacera se produjo la noche del viernes en una vivienda de pasaje V. Deliot al 5300, en el barrio Triángulo, a la altura de Camilo Aldao al 3900. Tres hombres fuertemente armados entraron en una casa para acribillar a todo el que estuviera allí, entre ellas dos niñas. Pudo ser una masacre, pero sólo fue un ataque feroz, irracional, en el que resultaron heridas seis personas que terminaban de cenar.

Los heridos fueron identificados como Claudia A., de 24 años, que recibió dos balazos en la pierna izquierda; Marta A., de 37 y con cinco tiros en el abdomen y el tórax; Iris P., de 9 años recibió un disparo en el tórax; Erica N., de 14 años alcanzada por un balazo en la cadera; Georgina G., de 20, recibió tres tiros en la pierna izquierda; y Brian N., de 20 años, sufrió cinco balazos en la espalda y el abdomen y dos en la pierna izquierda.

Todos ellos fueron llevados por el Sies al Hospital de Emergencias donde anoche se encontraban en estado "reservado pero estables". En la sala de guardia del centro asistencial un familiar de las víctimas expresó que tras el hecho "hubo mucho maltrato de la policía que llegó a la casa. Nos verduguearon como si fuéramos delincuentes y somos gente de trabajo. Es más, hacían preguntas y las chicas estaban heridas y sangrando".

Un infierno

La escena parece sacada del infierno. Los tres intrusos, "Mauri", "Carlitos" y "Ardilla", se pararon frente a la puerta de la casa con las armas en las manos. Entonces salió a pararlos Leyla, de 17 años y hermana de Brian N. Pero los maleantes le dieron un culatazo en la cabeza y enfrentaron la puerta abierta. Entonces una lluvia de fuego brotó de las armas. Marta se tiró sobre las dos niñas, de 9 y 14 años; y Brian intentó proteger a su mujer y a su hija. Todo era una mezcla de humo y sangre. Las otras mujeres corrían por el diminuto comedor hacia el patio y las habitaciones.

La casa humilde de pasaje V. Deliot quedó con varios agujeros de balas calibre 9 milímetros en la puertas, las ventanas y la pared a medio revocar. Se levantaron más de 30 vainas servidas y los vecinos, no dicen mucho pero cuentan lo suficiente. La familia vive allí hace unos años y son varios. "Buena gente, como cualquiera", comentan algunos. Otros, por dichos de la calle, aseguran que lo que sucedió fue "una venganza".

Choque y pelea

Según allegados de Brian N., el joven fue embestido el viernes a la tarde por Mauri A., de 21 años y reconocido como vendedor de drogas en villa Banana, lindera al barrio Triángulo. El choque no fue casual y Brian, que sabe quien es Mauri, se "agarró a trompadas con el pibe y éste se la juró", contó un chico.

La tarde pasó y al llegar la noche Mauri, Ardilla y Carlitos llegaron a la casa de Brian con aire de venganza. Se bajaron de un Chevrolet Astra, "venían empastillados y con metras. Se metieron en la casa y se armó un quilombo de tiros", dijo una vecina.

La balacera terminó de una forma que sólo puede explicarse mágicamente: todos están fuera de peligro. Incluso Marta, que los cinco tiros que tiene en la espalda y el pecho sólo penetraron un centímetro de su cuerpo. "Es gordita y los médicos dicen que eso evitó que muriera acribillada. Un balazo lo tiene alojado en dirección al corazón", dijo un pariente. Otra fuente policial fue categórica: "Mala puntería y mucha suerte", dijo.

El motivo de la salvaje agresión habría sido la pelea de Brian N. y Mauri A. la tarde anterior, pero varios pesquisas no creen en eso y ligan el hecho a las malas juntas de Brian.

En ese sentido recordaron que el 15 de enero de 2015 mataron a Germán Carabajal, un joven de 27 años que vivía en una casilla de Felipe Moré y Ocampo. El muchacho había denunciado unos meses antes a un grupo de la zona que vende drogas. "El jefe de todos es Mauri", dijo un chico de la zona. "El hermano de Germán estaba ligado a otro grupo de narcos y lo mataron. Ante la duda de si Germán iba a vengarlo también lo mataron a él, pero el pibe no tenía nada que ver", dijo otro vecino. El contacto entre esos dos muchachos y Brian N. hizo que lo tuvieran "muy fichado".

Ayer todos estaban en el Heca y un conocedor de villa Banana arriesgó: "Esto no termina acá". El caso recayó en la fiscal Marisol Fabbro y las actuaciones en la seccional 19ª y la Policía de Investigaciones.

 

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