Pullaro admitió una alta tasa de homicidios pero destacó la baja del resto de los delitos

Locales 27/04/2016
El ministro de Seguridad informó que en los primeros 5 meses del año el total de los delitos bajaron en la provincia un 25 por ciento. Confía en que el año próximo la gente empezará a percibir estas mejoras.
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El ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, admitió que en Santa Fe el porcentaje de homicidios es más alto que la media en el país, destacó que tanto la misma estadística nacional como las que elabora su ministerio indican una baja importante de todos los delitos en la provincia y dijo que la tarea es que haya menos burócratas y más policías en la calle.

“Lamentablemente no pudimos reducir en Santa Fe la tasa de homicidios que tienen que ver con diferentes cuestiones y no puntualmente con el delito, más allá de que generan un delito, sino con la violencia cultural, que es un concepto al que tenemos que empezar a prestarle atención y trabajar sobre él porque indudablemente con una policía más efectiva y activa como la que estamos viendo, a veces no alcanza para tener el nivel de delitos que esperamos”, enfatizó.

“En los primeros cinco meses del año la totalidad de los delitos cometidos en la provincia bajaron un 25 por ciento. la misma encuesta nacional que nos marca alto en homicidios nos destaca como bajo en delitos en general. Obviamente el nivel de delitos es alto, pero es más bajo que la media nacional y a eso también hay que destacarlo. ¿la sociedad no lo percibe? No, porque hay hechos de impacto social que hacen que la percepción sea diferente, pero hay una tendencia a la baja en nuestra provincia”, destacó.

Respecto a la alta tasa de homicidios de la provincia, Pullaro explicó que en el país cada provincia tiene un sistema distinto de medición, lo que hace que los datos no sean equivalentes. “Santa Fe mide los hechos en calle y el desenlace de éstos en los efectores públicos de salud. En otras provincias solo se miden los delitos en calle. Por ejemplo, un herido de arma de fuego es censado de esa manera y no se sabe como termina. Cuando muere en la calle lo marcan como homicidio pero por ahí muere en el hospital un mes después y no lo marca de esa manera. Eso no lo digo yo, lo dice Zaffaroni. En Capital Federal hay un 30 por ciento de casos así. Y en provincia de Buenos Aires es peor. ¿Vos crees que en provincia de Buenos Aires el delito es menor que aquí?.

-Tener el doble de homicidios respecto a la media nacional, más allá de las causas, es mucha diferencia.

-No intento justificar nada. Reconozco el problema que tenemos porque de esa manera podemos encontrarle una solución. Pero más allá de los números, tenemos que trabajar con políticas de Estado para reducir la violencia cultural. Muchos de los últimos homicidios que se cometieron en la provincia fueron por problemas entre familias o amigos que se resuelven de manera violenta: un tío que le abre el abdomen a su sobrino, una madre que le mete dos puntadas a su hijo, un pibe que recibe 7 tiros de parte otro joven al que le robó la gorra. Esto es más profundo que el aspecto policial.

-Además de las peleas intrafamiliares, el otro gran disparador de los delitos es la droga.

-Y la cantidad de armas, que estamos trabajando para reducir. Ordenamos a la policía que lleve adelante un profundo control de armas. Diariamente hay operativos donde se secuestran armas. Hasta el 15 de abril de este año, la Unidad Regional Uno de policía secuestró 221 armas y 32 pistolas 9 milímetros.

-A excepción de los homicidios, que han aumentado, el resto de los delitos bajaron en la provincia.

-Vemos una baja significativa del delito, lo que no significa que no sea alto. Apuntamos a tener delito cero o márgenes tolerables. Para eso necesitamos más policías en la calle. Ahora vamos a un reordenamiento en los barrios de Santa Fe y Rosario, con un sistema de cuadrantes, con recursos policiales determinados que hagan la primer malla de contención del delito.


-¿Cree que la gente percibe esta baja del delito?

-No porque cuando se analizan estos temas se toman los últimos años y no la última etapa. Creo que una mayor presencia policial trae una reducción del delito porque disuade por si misma. Se va a notar a partir de que se perciba el cambio de actitud de la policía.

-Bajaron los delitos pero no la sensación de inseguridad.


- Eso se va a lograr en el tiempo. Pero no es algo que nos desalienta. Como nosotros nos basamos con los datos empíricos para saber que pasa en cada barrio, vemos con aliento que el delito en términos generales baja.

-¿Es el narcotráfico el principal problema que tiene la provincia en materia de seguridad?

-Me preocupa por supuesto, pero en mi gestión puedo destacar un mayor acompañamiento de la justicia federal. Se están llevando adelante importantísimos procedimientos. Entre 20 y 30 allanamientos por semana, que golpean fuerte a los primeros eslabones del narcotráfico. Ahora el desafío es que realmente podamos ir sobre el delito de lavado de activos y sobre quienes asesoran a estos delincuentes. No es sencillo porque no hay bandas organizadas de macrotráfico en nuestra provincia. Hay cadenas de microtráfico y distribución.

-Uno de los temas sobre los cuales hizo hincapié en el gobernador en su discurso de asunción es la necesidad de que el poder judicial se involucre más. Perciben desde entonces un mayor acompañamiento o es una cuenta pendiente todavía?

-Uno es injusto cuando habla de la justicia en general. Hay jueces y fiscales comprometidos en la lucha contra el crimen y hay algunos a los que todavía hay que sacudirlos un poco para que perciban lo que pasa en un barrio. Por ejemplo con el tema de las salidas transitorias: en Santa Fe el 31 por ciento no regresa y en Rosario el 40 por ciento. el juez que da una transitoria debe ver la reincidencia, el tipo de delito que cometió, no solo la conducta dentro del servicio penitenciario porque si no se tiene una mirada un poco más amplia es muy difícil. Hay caso que la policía detiene 3 o 4 delincuentes en un mes y siguen en libertad.

-¿Y a la policía la ves comprometida?

-Muchos sí. la batalla simbólica que hay dar es que toda la policía trabaje bien como lo hacen muchos. el desafío es que el policía formado para seguridad pública este en la calle porque tenemos emergencia en seguridad y el formado para un lugar administrativo este ahí.

-¿Como quedó la relación con la Nación?

-Muy bien con quienes conducen el ministerio y ahora estamos empezando a coordinar con fuerzas federales algunas tareas como las de investigación. eso va a marcar un quiebre y un cambio.

Fuente: El Litoral

 

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