Ruta 33: Pánico entre el pasaje cuando se incendia un ómnibus Monticas

Regiónales 14/06/2016
El incidente fue el viernes al mediodía, por la ruta 33, entre las localidades de Zavalla y Pujato.

El incidente fue el viernes al mediodía, por la ruta 33, entre las localidades de Zavalla y Pujato. El colectivo se dirigía a la localidad Cordobesa de Laborde, con escala intermedia en Venado Tuerto. No hubo heridos gracias a la rápida reacción del chófer. Igualmente hubo pánico en el pasaje. Algunas personas rompieron las ventanas para escapar.

Los problemas con el servicio de la empresa Monticas son reiterados. A menudo los pasajeros se quedan a mitad de camino en cualquier horario de la noche o el día, y bajo cualquier condición meteorológica.

“¡Bájense, bájense!“, fue el grito del conductor que puso en vilo a los pasajeros, tras dar un brusco banquinazo a la precaria unidad de la cuestionada empresa más utilizadas por estudiantes y pasajeros de la ciudad y la región que necesitan viajar a las distintas localidades que se emplazan sobre la Ruta 33.

El incidente ocurrió poco después del mediodía del viernes entre Zavalla y Pujato, a bordo de un ómnibus que se dirigía desde Rosario a la localidad cordobesa de Laborde. Según contaron testigos entrevistados por el sito webCasildaplus.com, de repente el chófer tiró el colectivo a la banquina y a los gritos comenzó a pedirles a los pasajeros que descendieran porque el motor estaba incendiándose.

El miedo y hasta el pánico se apodero del pasaje, que comenzó a atorarse en el pasillo para descender. Asustados, algunos pasajeros optaron por romper las ventanas para escapar de un vehículo que podía llegar a convertirse en una trampa mortal.

Un desperfecto técnico de un sobre-exigido motor es lo que habría dado comienzo al fuego. Automovilistas que en ese momento transitaban por el lugar pudieron observar las llamas que salían de la parte trasera del rodado.

El conductor debió recurrir al matafuegos para extinguir un foco ígneo que amenazaba con devorarse el resto del vehículo, con las pertenencias de las personas transportadas aún arriba. La tarea le demandó varios minutos. Mientras tantos los pasajeros debieron esperar en la banquina presenciando la escena. Muchos de ellos conmovidos aún por lo que minutos antes había sucedido y pensando que podría haber sido más grave si el fuego alcanzaba otros sectores del micro.

Con los bolsos y valijas a cuestas los pasajeros debieron sentarse sobre la helada banquina a esperar pacientemente la llegada de un “nuevo” colectivo desde Rosario para poder continuar el recorrido.

Fuente: Venado24.

 

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